Desde fuera es fácil escuchar: "Por lo menos tienes un trabajo estable". Pero la estabilidad no corrige una carga imposible, una jerarquía difícil, la falta de personal ni la sensación de no poder decidir nada sobre tu propio trabajo. Quizá cumples, atiendes y resuelves durante toda la jornada, pero llegas a casa sin energía. El domingo ya estás pensando en el lunes.
Esta terapia está dirigida a funcionarios de carrera e interinos, personal estatutario y laboral, y a otras personas adultas que trabajan en el sector público. No necesitas estar de baja ni haber llegado al límite para pedir ayuda.
Cuando el trabajo se queda contigo al volver a casa
Cada puesto tiene su contexto. No se parece el día a día de un docente al de una sanitaria, un administrativo, un trabajador de servicios sociales o una persona que atiende al público. Sin embargo, el malestar suele aparecer de formas reconocibles:
- Te cuesta desconectar y repasas conversaciones, expedientes o decisiones fuera de horario.
- Vas a trabajar con tensión, ansiedad o una irritabilidad que antes no tenías.
- Te sientes atrapado en un conflicto con un superior, un compañero o un equipo.
- La sobrecarga, la burocracia o la falta de medios te han hecho perder motivación.
- Atiendes a personas en situaciones difíciles y notas que cada vez te afecta más.
- Duermes peor, te cuesta concentrarte o llegas al final del día sin paciencia para tu vida personal.
- Vuelves después de una baja y temes encontrarte otra vez con el mismo problema.
Son señales que merecen atención. Tener vocación o experiencia no obliga a soportarlo todo, y pedir ayuda no dice nada malo sobre tu capacidad profesional.
La terapia no puede arreglar una mala organización
Hay problemas que no se resuelven aprendiendo a respirar mejor. Una plantilla insuficiente, unas funciones mal definidas, una conducta injusta o una situación de acoso necesitan respuestas laborales y colectivas. Convertir todo eso en un supuesto fallo personal solo añade culpa.
La terapia sí puede ayudarte a entender qué impacto está teniendo el trabajo, reducir la ansiedad y la rumiación, recuperar el descanso y responder con más claridad en situaciones tensas. También sirve para distinguir qué puedes cambiar, qué necesitas aceptar por ahora y qué decisiones conviene tomar con apoyo médico, preventivo, sindical o jurídico.
Cómo trabajo contigo
Soy Javier Ares Arranz, Psicólogo General Sanitario, colegiado M-31669, con más de 12 años de práctica clínica. Trabajo solo con personas adultas y en terapia individual. Mi estilo es directo y práctico: hablar importa, pero cada sesión debe ayudarte a entender algo y darte una dirección concreta.
- Entender. Revisamos qué está sosteniendo el malestar. Puede ser la carga, la falta de control, el conflicto, la autoexigencia, el miedo a equivocarte o una experiencia difícil que todavía se activa. También distinguimos el cansancio puntual de un problema que ya invade tu vida fuera del trabajo.
- Practicar. Trabajamos herramientas adaptadas a tu caso: regulación de la ansiedad, manejo de la rumiación, límites, comunicación en situaciones tensas, descanso o toma de decisiones. Entre sesiones tendrás pautas concretas para probar en tu día a día.
- Medir. Revisamos señales claras de cambio. Cómo duermes, cuánto anticipas el trabajo, qué ocurre en los conflictos y si vuelves a tener espacio mental para tu vida. Si algo no funciona, ajustamos el plan.
Mi formación de base es cognitivo conductual y también trabajo con terapias de tercera generación, como ACT. El enfoque se adapta a lo que te ocurre; no aplico la misma receta a todo el mundo.
Si una experiencia del trabajo te ha dejado en alerta
En algunos puestos hay agresiones, amenazas, accidentes, sufrimiento ajeno o situaciones de mucha intensidad. A veces la jornada termina, pero el cuerpo sigue reaccionando como si el peligro continuara. Pueden aparecer sobresaltos, pesadillas, evitación, culpa o imágenes que vuelven sin buscarlas.
En esos casos valoramos con calma qué ha ocurrido y qué tratamiento encaja. Cuando está indicado, puedo incorporar EMDR, enfoque en el que estoy certificado, para trabajar recuerdos que siguen activándose. No toda experiencia difícil implica un trauma ni todos los casos necesitan EMDR. Primero hay que entender bien la situación.
Oposiciones, promoción interna y cambio de puesto
Preparar una oposición mientras trabajas puede convertirse en una segunda jornada. El estudio ocupa las noches y los fines de semana, descansar da culpa y un mal resultado parece poner en duda todo el esfuerzo. También puede costar mucho decidir si pedir una movilidad, presentarte a una promoción interna o dejar un destino que ya no te hace bien.
En terapia podemos trabajar la ansiedad ante el examen, el bloqueo, la concentración y una planificación que no te obligue a vivir siempre al límite. Si estás pensando en un cambio, ordenamos la decisión para que no la tomes desde el pico de agotamiento ni la retrases indefinidamente por miedo.
Online en toda España o presencial en Madrid
Puedes hacer la terapia online por videollamada desde cualquier punto de España. Si prefieres acudir en persona, atiendo en mi consulta del centro de Madrid, en C/ Los Madrazo 28, junto al Banco de España. Las sesiones son individuales, para personas adultas, y duran 55 minutos.
Si el trabajo ya ocupa tus noches, tus domingos o tus relaciones, podemos empezar por ordenar qué está pasando. No necesitas traer un diagnóstico ni tener clara la solución antes de reservar.
Preguntas frecuentes
¿Esta terapia es solo para funcionarios de carrera?
No. Atiendo también a personal interino, estatutario y laboral, además de otras personas adultas que trabajan en el sector público. Lo importante es cómo te está afectando la situación, no el tipo de vínculo con la Administración.
¿Y si el problema es mi jefe o la organización?
La terapia no puede cambiar por sí sola una estructura ni una conducta ajena. Sí puede ayudarte a reducir el impacto emocional, preparar conversaciones, poner límites y decidir qué vías personales, preventivas, sindicales o jurídicas necesitas activar.
¿Puedes determinar si estoy sufriendo acoso laboral?
En terapia podemos trabajar el daño psicológico y ordenar lo que está ocurriendo. Determinar jurídicamente si existe acoso o preparar un informe pericial corresponde a otro tipo de intervención. La terapia no sustituye el asesoramiento laboral, sindical o jurídico.
¿La Administración sabrá que estoy yendo a terapia?
La consulta es privada y no está vinculada a tu organismo. Lo que trabajamos queda protegido por el secreto profesional dentro de sus límites legales y deontológicos.
¿Tendré que coger una baja o cambiar de puesto?
No necesariamente. Son decisiones que dependen de tu estado, de tu contexto y de la valoración de los profesionales que correspondan. En terapia podemos pensarlas con más claridad, pero no partimos de una solución decidida de antemano.
¿También trabajas la ansiedad por oposiciones?
Sí. Podemos abordar el bloqueo, el miedo al examen, la comparación, la culpa al descansar y la dificultad para mantener una rutina sostenible. También trabajo estas dificultades en promociones internas y procesos de movilidad.
¿Cuántas sesiones necesitaré?
Depende de lo que esté ocurriendo, del tiempo que lleves así y de tus objetivos. Revisamos el progreso durante el proceso para ajustar el trabajo. No prometo plazos cerrados ni resultados garantizados.
