Seis trucos para hacer amigos

El grupo de amigos es un apoyo importante en nuestra vida, ayudando a disponer de un mejor estado emocional interno, mayor autoestima, motivación y capacidad para afrontar los retos del día a día sabiendo que contamos con el apoyo de alguien.

Ahora bien, hacer amigos no siempre es tarea fácil, y más cuando las condiciones no juegan a nuestro favor. Cuando somos pequeños y vamos al colegio es más fácil que establezcamos relación, pero cuando somos mayores no tenemos esta posibilidad; por este motivo es fundamental que mostramos predisposición, es decir, que facilitemos las situaciones donde es más probable conocer gente.

En este artículo te indicaré algunos consejos para tratar de favorecer conocer gente y poder así establecer relaciones de amistad.

Consejos para hacer amigos

De este modo, dada la importancia que tiene establecer relaciones de amistad, que ayuden a nuestro mejor estado, y dado que en ocasiones no es tan fácil conseguirlo como nos gustaría, a continuación te citamos algunos consejos que pueden serte útiles para hacer amigos. Un punto esencial es mostrar predisposición, es decir, estar abierto a conocer gente, porque de lo contrario hacer amigos es imposible.

1. Apúntate a alguna actividad que te guste

La predisposición es esencial, no podemos esperar que nos vengan a llamar a la puerta de nuestra casa para ser amigos nuestros; si no favorecemos la situación para poder conocer gente será muy difícil que suceda. En este sentido, es clave exponernos a aquellos contextos en los que hayan más posibilidades de que encontremos a personas afines a nosotros, con nuestras mismas aficiones e inquitudes. Así, si nos apuntamos a un grupo donde realizan actividades que nos gustan, como pintar, hacer manualidades o tocar algún instrumento, estamos facilitando poder conocer gente que muestra gustos similares a los nuestros, algo que facilita que las conversaciones fluyan de manera sencilla y sintiéndoos en neustro elelemnto. No solo no ayuda a conectar con personas similares a nosotros, sino que además hace que «rompamos el hielo» casi sin proponérnoslo, siendo así más probable que podamos establecer una amistad.

2. Sal de tu zona de confort ante los planes a los que no estás acostumbrado

A veces salir de nuestra zona de confort del grupo de gente que conocemos puede costarnos y generarnos cierto reparo. No dudes en unirte a planes si algún familiar o vieja amistad te propone quedar o unirte a una salida acepta la propuesta, ya que de este modo es más fácil que entres en contacto con personas nuevas con las que tal vez puedas conectar. Si haces siempre lo mismo, las oportunidades se reducen.

3. No le des tantas vueltas

En ocasiones nuestra mente nos traiciona y empieza a plantear las posibles situaciones que pueden suceder si tratamos de establecer relación con un grupo de gente que no conocemos, si, como dije antes, salimos de nuestra zona de confort. Estos pensamientos normalmente son negativos y alimentan la ansiedad anticipatoria; nos preocupamos por lo que pueden pensar, por si nos rechazan, por si no sale bien, haciendo así que retrocedamos en nuestro intento de conocer gente.

Debemos tratar de no obsesionarnos con estos pensamientos. Es decir, no intentar bloquearlos, pero centrándonos en otras cosas más estimulantes. Procurando que nos afecten lo menos posible o al menos que no hagan que dejemos de hacer cosas, que perdamos oportunidades. Nuestra mente puede ser muy destructiva ante aquello que no conocemos, tendiendo al pesimismo injustificado, pero cuando nos decidimos a dar el paso y vemos que la realidad no coincide con la situación desastrosa que habíamos planteado, ello ayuda a perder el miedo a establecer relaciones.

4. Dedícales atención, apórtales algo

Para establecer relaciones de amistad, de confianza, es necesario que dediquemos tiempo a conocernos y que apoyemos y estemos junto a la persona en los buenos pero también en los malos momentos. Por esta razón, debemos dedicarles atención, que sientan que pueden contar con nosotros, que tienen nuestro apoyo para lo que necesiten, es así, compartiendo tiempo y momentos, que se crean y establecen las verdaderas amistades.

5. Sé tu mismo

Modificar nuestra manera de ser o tratar de ser otra persona nunca es buena opción. Cuando nos comportamos de manera distinta para encajar, tarde o temprano la situación termina mal, ya que nuestro entorno se da cuenta de que no somos como dijimos o nosotros mismos nos cansamos de aparentar ser algo que no somos. Tener amigos nos debe permitir abrirnos y ser como realmente somos; tratar de comportarse distinto engañamos a los otros y lo que es peor, a nosotros mismos, sin conseguir así el propósito que es encontrar un grupo en el que nos encontremos agusto y seamos aceptados tal y como somos.

6. No juzgues antes de tiempo

En ocasiones nosotros mismos nos ponemos una barrera que más que protegernos no deja que conozcamos a nadie. Si solo prestamos atención a los rasgos negativos, dado que nadie nos encajará al 100%, nunca encontraremos a alguien que se “merezca” ser nuestro amigo, que sea perfecto. Tenemos que darle una oportunidad y valorar qué características, rasgos, queremos que tengan y que otros rasgos son menos importantes. La gente nos puede sorprender, y tal vez en un primer momento no conectemos, pero si damos la oportunidad de volver a quedar puede que surja la amistad.

Javier Ares

Javier Ares

Tu psicólogo online especializado en ansiedad, depresión y sexología.

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